La atrofia vaginal o vaginitis atrófica es un adelgazamiento de las paredes de la vagina con disminución de su lubricación. Produce sequedad, inflamación e irritación vaginal crónica.
Su causa principal es la disminución de estrógenos, especialmente frecuente durante la menopausia. Pese a afectar a entre el 40 y el 60% de las mujeres postmenopáusicas, solo el 20–25% solicita ayuda a un profesional — muchas veces por vergüenza, motivos culturales o porque asumen que los síntomas son inevitables.
No lo son. Existe tratamiento eficaz, no doloroso y sin cirugía.
