Reducción y remodelado de labios menores con tecnología láser CO2. Anestesia local, alta el mismo día y resultados naturales.
La labioplastia láser es la técnica para reducir o remodelar unos labios menores hipertróficos o excesivamente grandes o asimétricos.
Es una variante anatómica y en muchos casos ya están así desde el desarrollo puberal. Cirugías previas, partos o la edad hacen que los labios menores aparezcan más descolgados, pigmentados, laxos o desdibujados por fuera de los labios mayores.
La labioplastia láser se diferencia de la labioplastia tradicional en que la línea de corte se realiza con el láser de CO2. Esto supone que al mismo tiempo se corta y se coagula el tejido, con un sellado que conlleva menos sangrado y acorta el tiempo quirúrgico.
La labioplastia es una cirugía sencilla que consiste en recortar los labios menores excesivamente grandes que sobresalen por fuera de los labios mayores, devolviendo una anatomía armoniosa y funcional.
Labios excesivamente grandes, redundantes, alargados o de aspecto poco atractivo.
Labios fácilmente visibles a través de ropa interior o bañadores, generando incomodidad estética.
Tejidos que causan erupciones recurrentes o irritación vulvar (vestibulitis).
Asimetría de los tejidos labiales entre el lado izquierdo y el derecho.
Incomodidad o molestia al practicar deporte, montar en bicicleta o durante las relaciones sexuales.
La mayoría de las labioplastias las realizo de forma independiente con anestesia local y totalmente de forma ambulatoria. También puede realizarse como parte de un procedimiento más amplio de rejuvenecimiento íntimo.
¿Sientes incomodidad o no te gusta el aspecto de tus labios menores?
Aunque algunas mujeres desarrollan labios excesivamente grandes después de la pubertad, la mayoría de las pacientes los desarrollan durante el embarazo. Las nuevas mamás son propensas a desarrollar labios más grandes y redundantes después de la gestación.
Al igual que otras partes del cuerpo, los labios responden a las fluctuaciones hormonales típicas del embarazo. Los labios aumentan en tamaño como resultado del aumento del volumen sanguíneo y el aumento de la presión pélvica.
El volumen de sangre empieza a aumentar entre la sexta y octava semana del embarazo, alcanzando un máximo alrededor de la semana 33. Este incremento de aproximadamente el 30-40% distiende los vasos sanguíneos de los labios.
A medida que el bebé y el útero crecen, ejercen una fuerza hacia abajo sobre los vasos sanguíneos de la pelvis, lo que conduce a una distensión y estiramiento aún mayores. Esta presión se multiplica durante el parto vaginal.
Una vez que el cuerpo regresa a su estado fisiológico normal, la piel labial a menudo queda más estirada, dando como resultado una apariencia de flacidez que ya no remite por sí sola.
La labioplastia se realiza con anestesia local, en consulta y de forma ambulatoria
Las ventajas para el médico y la paciente son múltiples. Existe un control absoluto del tiempo de recuperación y del postoperatorio, dada la excelente precisión y control en la profundidad de penetración y en el efecto térmico.
Se busca la máxima eficacia con la menor invasión. La labioplastia láser puede hacerse con anestesia local y en consulta, sin necesidad de quirófano.
No requiere sedación ni quirófano. Se realiza íntegramente en consulta de forma ambulatoria.
El láser CO2 corta y coagula simultáneamente, reduciendo el sangrado y acortando el tiempo quirúrgico.
Después del procedimiento puedes irte a casa y reincorporarte a tu actividad cotidiana al día siguiente.
Las cicatrices quedan perfectamente disimuladas y continúan suavizándose durante el primer año.
Precisión que minimiza el daño al tejido adyacente y la posibilidad de pérdida de sensibilidad.
No tengo ninguna paciente que se haya complicado o arrepentido de la intervención.
El inicio del deporte o de las relaciones sexuales es mejor a las 4–6 semanas después de la labioplastia láser, para asegurarnos de que la cicatriz está completamente cerrada.
Al acabar la cirugía te encontrarás bien, sin ningún dolor porque sigue activo el efecto de los anestésicos locales. Aplicamos hielo en la zona operada durante 15 minutos, comprobamos que no hay sangrado y podrás irte a casa.
Las curas son sencillas. Sigue estas pautas:
No. Durante las primeras 24 horas postoperatorias dura el efecto residual de la anestesia local. Ya en casa tomarás antibiótico profiláctico y antiinflamatorios/analgésicos según la pauta que te indicaremos. Lo único molesto suele ser la tirantez de los puntos al caminar, que desaparece en pocos días.
Aconsejo reincorporarse al trabajo a partir del tercer día después de la labioplastia. Para entonces el dolor y el sangrado están completamente controlados y, siguiendo las curas indicadas, no tendrás ningún problema.
Para retomar la actividad completa —incluido el deporte y las relaciones sexuales— es necesario esperar a que la cicatriz esté perfectamente cerrada. Aconsejo esperar un mes; a partir de ahí cada paciente marca su propio ritmo según su evolución personal.
Cuando el problema se focaliza en los labios menores no existe ningún riesgo de pérdida de sensibilidad. La precisión del láser CO2 permite trabajar con un control absoluto sobre los tejidos adyacentes.
Estoy completamente segura de que sí. No tengo ninguna paciente que se haya complicado o arrepentido de la intervención. Es un tratamiento sencillo, efectivo y satisfactorio en el 100% de mis pacientes. Si es un problema que te preocupa o molesta, no dudes en consultar.
Te explicamos el procedimiento, resolvemos todas tus dudas y valoramos tu caso de forma personalizada. Llámanos o escríbenos por WhatsApp.
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